Beneficios de los masajes para los bebés

Los masajes para los bebés ayudan a crear lazos afectivos, favorecen en su desarrollo cognitivo y motriz, proporcionan placer sensorial, mediante la liberación de sustancias bioquímicas que generan un estado de relajación y bienestar. Pueden ser realizados tanto por la mamá como por el papá, proporcionan una forma de contacto emocional y físico y una comunicación entre ambos. Son muy beneficiosos y se puede empezar a dar desde el primer mes de vida del bebé. Por medio de la estimulación táctil, los padres alimentan el contacto afectivo con el bebé y establecen los primeros lazos de ese vínculo que los unirá para siempre.

Si decides darle un masaje a tu bebé es recomendable hacerlo después del baño del bebé, antes de ir a dormir o después de su toma de leche, puedes comenzar con sus piernas, porque son menos sensibles que otras partes de su cuerpo. También puedes masajear su cara, brazos y cuerpo.

El masaje se puede hacer todos los días, pero si no hay tiempo, basta con una vez a la semana. Escoge un ambiente cálido y con luz suave, incluso puedes poner música relajante. Donde elijas realizarlo coloca al bebé sobre una toalla suave, por ejemplo el Mandil de baño Baby Mink, para que se sienta cómodo, evitarás que se resbale y podrás envolverlo en ella cuando termines para que no le de frío.

Es importante que al finalizar te encuentres relajada. El bebé va a notar mucho la energía y las sensaciones que le transmitas, y es primordial que los dos disfruten de ese momento.

Masajes para el bebé

Dale clic a la infografía y consulta nuestro Mandil de Baño.

 

Aumento de peso durante el embarazo

Si los bebés al nacer pesan en promedio 3 o 4 kilos, ¿por qué tú subes de 12 a 14 durante el embarazo?

Muchas mamis se preguntan acerca de este aumento de peso durante el embarazo, esto es porque no sólo estas cargando el peso de tu bebé, los cambios que experimenta tu cuerpo en esa etapa hacen que otras zonas también ganen peso:

Placenta: 700 a 900 gramos

Bebé: 3 a 4 kg.

Líquido amniótico: 1 kg.

Útero: 1 kg.

Pechos: 1 kg.

Aumento de sangre: 2 kg.

Acumulación de grasa: De 2 a 3.5 kg.

En el primer trimestre del embarazo, el aumento de peso es mínimo. A partir del segundo y tercer trimestre, el aumento es más notorio, pues el bebé empieza a crecer en este periodo.

Tu peso debe ir acompañado de una buena alimentación que incluya verduras, frutas, cereales y carne. Consulta a tu especialista en nutrición para que te ayude a conocer las porciones que debes consumir.

Recuerda que cuidar tu alimentación y tu peso es importante durante el embarazo, para que no pongas en riesgo tu salud, ni la de tu bebé.

 

Lee sobre los beneficios de Las manzanas en el embarazo.

 

 

¿Cómo identificar el estado de nutrición de tu bebé?

Una alimentación adecuada que aporte las calorías necesarias y los nutrimentos esenciales, es indispensable para tener un crecimiento sano en el bebé y pueda convertirse en un adulto sano.

Para lograrlo, debes vigilar periódicamente su ritmo de:
CrecimientoSe refiere al aumento de tamaño de su cuerpo.
Desarrollo: Los cambios en sus funciones.
Ambos son el resultado de la interacción entre factores genéticos y el medio que lo rodea.
 
Cuando las condiciones físicas, biológicas, nutricionales y psicológicas son favorables, el niño crecerá de forma normal hacia el final del primer año y principios del segundo; pero si son desfavorables, no lo hará y estará sujeto a la intensidad y persistencia del agente agresor.
 
Identifica su estado de nutrición.
 
Puede hacerse a través de la Valoración del Estado Nutricional en bebés (VEN) que hacen los nutriólogos infantiles y que tiene como finalidad descubrir:
• Si está desnutrido, ya sea porque no come bien o no asimila los nutrientes.
• O si su alimentación es suficiente y preserva su ritmo de crecimiento y desarrollo de acuerdo a su potencial genético.
 
La VEN en bebés se divide en cuatro:
 
1.- Alimentaria. Su objetivo es conocer la cantidad de nutrientes que recibe y determinar si son los adecuados.
 
2.- Bioquímica. Su objetivo es evaluar la pérdida de vitaminas o minerales en la sangre y orina.
 
3.- Clínica. Su objetivo es buscar signos en su cuerpo que indiquen desnutrición.
 
4.- Antropométrica. Su objetivo es identificar los periodos de crecimiento para detectar alteraciones.
 
Recuerda que la obesidad y el sobrepeso se pueden prevenir desde temprana edad. Consulta al pediatra o a un nutriólogo pediátrico para que te asesore y evalúe el estado de nutrición de tu hijo, sobretodo durante el primer año de vida.
 
Si te interesa conocer cómo mantener una correcta hidratación en tu hijo, te recomendamos leer la siguiente nota: Agua para el bebé