De paseo en el Papalote Museo del Niño

“Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz.”

-Tom Robbins (escritor estadounidense)

¡Hola mamis Baby Mink!

La semana pasada tuve oportunidad de visitar un maravilloso lugar, que sin importar el número de veces en que ya haya ido, siempre vuelve a sorprenderme. ¡Claro! hablo de Papalote Museo del Niño. Así que decidí platicarles sobre mi visita, pues me pareció  una excelente opción para festejar el Día del Niño.

Llegué con Dani y empezamos jugando en el clásico mapa de la República Mexicana, ese que es un rompecabezas enorme, ¿lo recuerdas? Obviamente Dani no tenía idea de las pistas que teníamos para poder armarlo, pero se divirtió con las que yo le daba para pasarme las piezas. Quizá esta no es una actividad pensada esencialmente para niños tan pequeños, pero estoy segura que por la manera en que lo armamos pudimos adaptarlo a sus capacidades.

Pasamos un buen rato jugando con las formas y colores de las piezas, y yo entendí que necesito conocer mejor los estados de la República Mexicana.

Después entramos al área de Exhibiciones Temporales, donde está la exposición “Laberintos”. Animé a Dani a que recorriera el primero, entre risas nerviosas por no encontrar la salida, pudo lograrlo después de tres intentos que terminaban en regresar para salir por la entrada. Justo antes de terminar el recorrido, los pequeños pueden orgullosamente hacer sonar un Gong chino, como celebración de que llegaron a la salida.

A un costado hay otro laberinto, este sí es para chicos y grandes. He recorrido otro tipo de laberintos, como los de jardín o de espejos, pero sin duda éste ha sido el más divertido, pues a lo largo del recorrido hay diferentes juegos mentales e ilusiones ópticas que te maravillarán. Al final hay una sorpresa  muuuy divertida, que sin duda les sacará a ti y a tus hijos más de una sonrisa, les encantará.

También hay otros tipos de laberintos súper didácticos y entretenidos, especiales para los más pequeñitos, que se tratan de dirigir unas pelotitas por los diferentes caminos.

Pero esta exposición no sería auténtica de Papalote si no nos permitiera crear.  Así que, pensando en las ganas que todo niño tiene para imaginar e inventar, los pequeños pueden crear su propio laberinto, para después recorrerlo.

Al final de esta sala, hay una actividad que trata sobre pasar por una telaraña siguiendo la cuerda del color que tú elijas. Aunque parece que la actividad está pensada para niños mayores, con tu ayuda, tu pequeño logrará recorrerla, sintiéndose muy orgulloso por lograrlo.

La segunda sala que visitamos fue “Del piso al techo, arma tu casa”, si tu hijo es amante de legos, de apilar bloques y construir, esta sección la amará.

Y ahora ¡viene lo mejor! Pero antes, olvidaba mencionar que preparamos comida para un águila, una oruga y un grupo de bacterias, sin olvidar las albóndigas que le dimos de comer a algunas plantitas del lugar. ¿Te imaginas?

Ahora sí, nuestra sección preferida, al fondo del museo está el gran salón de usos múltiples, donde temporalmente están ubicados juegos tan divertidos que tus pequeños olvidarán que existe un mundo afuera. En esta sala, indudablemente te contagiarás de ganas de volver a jugar y divertirte como niño.

Hay una extensa variedad de juegos para niños desde cero años. Entre los preferidos de Dani están la alberca de pelotas, un laberinto para aprender el sonido de los animales, un divertido barco donde podrá pescar para practicar su coordinación ojo-mano, una pequeña pista con trenecitos, una mini pared de clavos para jugar con su textura y marcar tus propias manos u otras figuras, y una adorable cocina de juguete, muy real para que ahora, ellos te cocinen a ti.

Del otro lado están los juegos tradicionales por excelencia, mis preferidos fueron un gran tablero para jugar serpientes y escaleras donde tú mismo eres la ficha, un avioncito con todo y tejas para saltar, enormes tableros para jugar damas chinas, gato o incluso podrás declarar la guerra en contra de tu mejor enemigo jugando stop.

En el museo también puedes dibujar, componer una melodía con pequeños saltos, jugar con arena pegajosa, conocer sobre misiones espaciales y muchísimas actividades más que me llevarían 500 renglones más en platicárselas, eso sí, todas súper divertidas.

Y si comienzas a sentirte cansada por andar de aquí a allá, puedes tomar un descanso en sus encantadores silloncitos de galleta.

Papalote piensa en todo y en todos, pues también cuenta con un dispositivo para cargar diferentes tipos de celulares, y tienen personal súper amable que constantemente limpia las diferentes exhibiciones con eso de que hay muchas manitas tocando, jugando y aprendiendo.

Y ¿qué decir del clásico de clásicos? Las cautivadoras BURBUJAS en donde las risas y el éxtasis, por crear la más grandota, están garantizados.

Si tienes la oportunidad, permíteles a tus pequeños vivir la magia que sólo Papalote puede dar, no olvides llevarlos con ropita cómoda.

Este museo es un gran lugar que te permite divertirte y aprender en familia, en el que sin importar tu edad siempre descubrirás cosas nuevas y recordar emociones que la rutina nos hace guardar en ese bello cajón llamado infancia, pero que deberíamos dejar salir más seguido.

Y tú, ¿cuándo fue la última vez que te divertiste como niño?

Este 30 de abril, no sólo festejes a tus hijos, también festeja a tu niño interior y hazlo sentir orgulloso de todo lo que has logrado hacer. No olvides compartirme tu experiencia.

¡Hasta la próxima!

Con cariño, Diana.

Aprende a preparar galletas de avena

¡Hola mamis!

Es un gran gusto estar de nuevo con ustedes.

Soy una mami que le encanta hacer cosas especiales con mi hijo para salir de la rutina.  Normalmente llevo a Dani a algún lugar de paseo, como a un parque de juegos o algún museo apto para su edad, se me ha ocurrido hacer algo distinto, aparte de llevarlo a pasear. Si eres de las mamis que suelen regalar algún juguete a tus hijos o llevarlos a algún lugar especial, como yo, esta vez te recomiendo que también les regalemos momentos divertidos, dedicados totalmente a ellos para que se queden en su corazón.

Como les dije antes, esto es sólo un pretexto, pues no necesitamos que haya un día especial para poder hacer algo así, como cocinar unas ricas galletas de avena. Así es, hoy les compartiré una facilísima receta que aparte de ser súper saludable, nos permite incluir a las personitas que alegran nuestra vida.

A los niños les encanta jugar, y pasarán un momento muy agradable haciendo la masa, creando las figuras de las galletas y decorándolas. Aparte de que para ellos es súper emocionante saber que después de sacarlas del horno, esas divertidas creaciones se convertirán en unas galletas deliciosas listas para comer. ¡Yummi, yummi!

Lo que necesitarán es:

  • ½ taza de mantequilla (puedes sustituirla por margarina, pero a pesar de su origen vegetal no es tan recomendable como la mantequilla)
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de vainilla
  • 1 taza de harina (de preferencia integral)
  • ¾ de taza de azúcar (de preferencia azúcar mascabado o azúcar morena)
  • ½ cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de polvo para hornear
  • 1 taza de avena (puede ser molida o en hojuelas)

Opcional: puedes agregar chispas de chocolate, canela en polvo, pasas o arándanos.

Preparación:

  1. Con una batidora manual, bate la mantequilla con el huevo y la vainilla.
  2. ¡Llega el momento de la acción! Con las manos perfectamente limpias, uñas cortas y libres de anillos y pulseras pide a tus grandes ayudantes que agreguen el resto de los ingredientes en orden. Por pequeños que sean tus hijos, es importante que dejes que se involucren en todo el proceso, repite el nombre de los ingredientes mientras los incorporan, les ayudará a reconocerlos y a estimular su lenguaje.
  1. Debe quedarles la masa lista para comenzar a armar las galletas. Si queda pegajosa, pueden untarse un poco de aceite vegetal en las manos para manipularlas mejor.
  1. Permíteles dejar volar su imaginación, haciendo bolitas, corazones, o cualquier figura que ellos quieran. Colócalas sobre una charola con papel encerado.
  1. Hornéalas de 8 a 10 minutos a 180° si las deseas suaves, si las deseas crujientes hornéalas de 12 a 15 minutos. Recuerda ponerlas separadas entre sí, pues aumentarán su tamaño. (No olvides que antes debes precalentar el horno)
  1. Y después ¡a limpiar! No olvides involucrar también a tus hijos en este paso.

¡Anímate a hacer tus galletas y cuéntame cómo se la pasaron! Enséñame fotos. Estaré feliz de verlas.

¡Nos leemos pronto!

Con cariño, Diana.

¿Cómo prevenir la muerte de cuna?

Durante el primer año de vida, existe un tipo de muerte en el lactante que se presenta de forma inesperada mientras el niño está dormido, es llamada muerte súbita o de cuna.

Se desconocen las causas, sin embargo, algunas recomendaciones que deben conocer las recién mamitas para prevenir la muerte de cuna son las siguientes:

  • Acuesta a tu bebé boca arriba o de lado.
  • Procura tener un colchón firme.
  • En su cuna no debe haber ropa de cama suelta, ni objetos blandos como almohadas.
  • Evita abrigar en exceso a tu bebé.
  • Evita fumar cerca de tu hijo.
  • La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses es un factor que influye en mucho de los casos.
  • Coloca el cobertor a la altura del pecho de tu bebé.
  • Mantén descubierta la cabeza de tu bebito.

 

Por último, recuerda consultar a tu pediatra para mayor información y conoce nuestro cojín anti-ahogo.

 

cómo prevenir la muerte de cuna

Cuidados para la piel del bebé

Cuando el bebé es recién nacido, es necesario cambiar el pañal con mayor frecuencia debido a que su piel es más sensible, carece de protección, y suele evacuar más veces al día que un niño mayor.

A la mayoría de los bebés no les molesta si su pañal está un poco mojado, pero hay otros que son más sensibles o probablemente, tienen la piel más delicada y lloran en cuanto sienten humedad en sus pompitas. De igual forma, hay bebés que son más susceptibles a las rozaduras de pañal; a ellos habrá que cambiarles el pañal con mayor frecuencia. Si éste es el caso, considera algunos cuidados para la piel del bebé y así prevenir las molestas rozaduras:

  • Cambiar el pañal en cuanto lo ensucie y evitar ponerlo demasiado apretado.
  • Aplicar una crema a base de óxido de zinc, que aislará sus pompitas de la humedad y las sustancias que contienen sus desechos.
  • Limpiar el área con un algodón humedecido en agua, teniendo cuidado de no frotar, y por último, dejar que se seque al aire.

Si la piel parece haberse infectado, si presenta ampollas, secreción amarilla, granitos de pus o heridas abiertas, es necesario que llames al médico.

Para mayor información consulta: www.kiddies.com.mx