¿Cómo ser mamá y profesionista a la vez? (Segunda parte)

mamá profesionista

La frase -madre que trabaja- es redundante

Jane Sellman

 

¡Hola Mamis!

La semana pasada les platicaba sobre Ale, una futura mami que le negaban mejores condiciones para ejercer su profesión. Decidida a ejercer sus derechos, acudió al Conapred, allí tomaron su queja. Narró los hechos y ellos enviaron un aviso a la institución. Adicional, redactó una carta dirigida a recursos humanos para notificar que había presentado una queja ante una institución competente.

¡Por fin le confirmaron su cambio! Sin embargo, le asignaron un lugar en un cuarto bajo las escaleras, espacio que hacía un par de meses lo habían acondicionado para guardar material y todo lo que los camarógrafos ocupaban durante el día. Ella sería la nueva asistente del encargado del lugar. Sus labores ahora consistían en ayudar a acomodar y encintar casetes, cuando su trabajo por el que la habían contratado era edición digital.

Cuando los directivos se enteraron de la queja ante Conapred, cambiaron su actitud y le asignaron un nuevo horario, la regresaron a sus actividades de edición y a un nuevo proyecto. Siguió trabajando como debió haber sido siempre, con un nuevo equipo, más humano y sobre todo profesional. Todo continuó bien hasta enero, pues cuando se presentó el primer lunes del año a trabajar le dieron la noticia de que estaba despedida.

Acudió con el Director de Producción para saber qué era lo que pasaba y sin más sólo le respondió que ella no aparecía en la lista de las personas a las que se les había renovado contrato, cuando meses atrás le habían prometido un aumento de sueldo. Un mes después, recibió una llamada de Conapred, donde le comunicaron que la institución refutó los hechos, que a la persona que ella acusaba no era su superior, pues, supuestamente no existía el cargo y que esto lo corroboraba el director del noticiario, el mismo hombre que todas las mañanas le preguntaba si se sentía a gusto, si estaba bien. Ese hombre defendió a la persona que por muchos años ha abusado de la autoridad que tiene en el lugar.

Sin embargo, Ale no permitió que esto opacara sus ganas de seguir siendo una profesional y sobre todo ha mantenido encendido el brillo de su maternidad. Sigue en la lucha por hacer valer sus derechos y su dignidad como mujer y futura madre. Descansó un par de semanas y después consiguió otro empleo temporal. Encontró nuevos proyectos y nuevas perspectivas de la vida, disfruta levantarse y ver cómo crece su pancita día a día, pero sobre todo defiende la idea de que ser mamá no es sinónimo de derrota profesional.

“No  hemos parado de trabajar y de disfrutar esta etapa juntos, mi inquilino y yo. Estamos a casi 5 semanas de conocernos, emocionados escogiendo ropita y todo lo necesario para nuestro encuentro, y ahora terminamos de escribir nuestra historia desde esta nueva oficina que me abrió sus puertas, para ser una gran mamá profesionista”.

¿Tienes una experiencia similar? ¡Platícamela! Este espacio es para ti. 😉

¡Hasta la próxima!

Con cariño, Diana.


Publicado por: Diana Baby Mink

Comunicóloga de profesión, madre por convicción.Enamorada de la maternidad y su magia, que me ha hecho brillar.Convencida de que el amor expresado libremente en los primeros años de vida, es capaz de formar mejores seres humanos para regresarle los destellos a nuestro mundo.

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