Una luz más bella que el sol (Primera Parte)

mama blog_6_b (2) pequeña editada

“¿Qué hacemos ahora mi dulzura y yo?, con dos pechos llenos de leche y dolor…”

En memoria de Génesis, nuestra mariposa blanca.

¿Qué pasa por la mente de una mujer cuando acaba de enterarse que está embarazada? Si, ¿será niño o niña?, ¿qué es lo que hay que comprar?, ¿cómo nos prepararemos para su llegada? y muchas preguntas más que seguramente nos llenaron de emoción.

De la misma manera llegan las preocupaciones por saber, ¿cuál es la mejor manera de cuidarse para que el bebé nazca sano y la mamá continúe saludable? Recuerdas, ¿cuáles eran tus principales preocupaciones sobre la salud de tu bebé durante tu embarazo? Quizá el miedo a que nazca con Síndrome de Down o labio leporino son las preocupaciones más comunes de toda futura mamá y con frecuencia son los problemas de desarrollo que se identifican en los ultrasonidos convencionales.

Hoy quiero platicarles la primer parte de la historia de Jacqueline, una amiga muy querida y una mamá extraordinaria, que ha pasado por momentos tan difíciles, como la pérdida de un bebé; y momentos tan alegres, como la llegada de un nuevo bebé que, aunque no reemplaza al primero, con su colorida presencia ayudó a sanar la herida.

Génesis

Jacqueline, es mamá de Abril, una nena con ojos deliciosos como las almendras y unas energías incansables por conocer el mundo. Hace algunos años, el típico retraso menstrual le hizo enterarse que sería mamá por segunda vez. Su embarazo transcurrió normal, con visitas periódicas al obstetra y ultrasonidos rutinarios, mediante los cuales se enteró que a finales de febrero recibiría otra hermosa niña.

Todo iba bien, acudió a su cesárea como estaba programado, pero al nacer su nueva bebé, Génesis, tenía complicaciones para poder respirar por sí misma. Mientras permanecía en terapia intensiva, Jacqueline recibió noticias de los pediatras que atendían a Gen, noticias que ninguna madre quiere escuchar. El primer diagnóstico fue cardiomegalia, un padecimiento provocado por un aumento anormal del corazón. Sin embargo, son trasladadas a un hospital más grande donde le diagnostican a Gen, atresia pulmonar y Anomalía de Ebstein.

Esto significaba que la mitad de su corazón no estaba completamente desarrollada, por lo que su arteria pulmonar la tenía cerrada y no oxigenaba la sangre como debía ser. Las posibilidades para darle una oportunidad, eran dos: un trasplante de corazón o una cirugía que reconstruiría la esperanza de Jacqueline y su familia.

Optaron por la segunda opción. Fueron necesarias dos cirugías que prometían a Jacqueline traerle de vuelta a la niña sana que esperaba recibir desde su embarazo. Al finalizarlas, los pulmones de Gen quedaron con un problema que los hacía producir mucha mucosidad. Jacqueline debía ayudarle a expulsar las flemas, aspirándolas continuamente por su boquita y nariz.

Transcurrieron varios meses de visitas diarias al hospital. Añorando salir de ese lugar con su bebé en brazos, de posponer esa bienvenida que debía recibir 4 meses atrás.

Por fin llegó Gen a su hogar. Regalaba sonrisas y miradas de alegría a su mamá, llenándola de fortaleza y luz. Demostrándole que a pesar del dolor, el amor es capaz de hacerte sonreír. Agradeciendo con esos hermosos ojos la entrega que su mamá tenía con ella, pero la más agradecida era Jacqueline por el valor, integridad y perfección de su hermosa bebé, que sin duda había venido al mundo a enseñarle el significado de fortaleza y amor.

La tormenta

Dos meses después de su llegada del hospital,  el frío del clima hizo de las flemas un problema crónico que terminó por regresar al cielo a Gen.

Jacqueline nunca entendió por qué le sucedió. Su mente y corazón vivían inundados en preguntas, ¿por qué a mí? ¿Por qué si mi hija era tan deseada? ¿Por qué si durante mi embarazo me cuidé tanto como pude? ¿Por qué? Si la amo tanto. ¿Por qué, por qué, por qué? Nada le dará respuesta a sus preguntas, sólo el tiempo le ha ayudado a ella, a su esposo y a su familia a vivir con ello.

La vida de Jacqueline y Miguel se desmoronaba con la ausencia de Gen, la negación los ataba a mantener intactas las cosas en su habitación para sentir más cerca a su bebé. Esa tormenta era una fuerte realidad que no deberían estar viviendo, el sentimiento de perder a un hijo que no debería existir. Sin embargo, había una luz, intensa y cálida, que infundía esperanza a su corazón. Esa luz es Abril, su hija mayor, su primer amor. Quien a pesar de sentir también el dolor y el vacío que dejó su hermana, mantenía la fortaleza en sus padres para iniciar cada día y no hundirse en la añoranza de Gen.

A Jacqueline, también le ayudó mucho aprender a tejer, es un pasatiempo que le ha funcionado  como terapia, que le ha ayudado a saber unir puntos para encontrar el sentido a las experiencias de la vida, pues dulces o amargas, todas tienen un objetivo.

La vida no brindó el tiempo necesario  para hacer todo lo que se espera que suceda con la llegada de un bebé. Pero todo pasa por algo y como bien dicen, siempre saldrá de nuevo el sol.

Hay situaciones irremediables que, quizá, jamás podamos comprender. Conoce cómo llegó Jacqueline al arco iris en la segunda parte de su inspiradora historia. Y si te has identificado con ella, no dudes en compartirnos tu historia.

Con cariño, Diana.


Publicado por: Baby Mink

Entradas de

2 Comentarios

  1. Andrea
    mar 05, 2016 @ 04:59:11

    Dios me ha regalado dos corazones hermosos, agradezco me haya dejado a los dos, porque la pérdida de un hijo es el peor sentimiento que el hombre puede llegar a sufrir. Eso nunca jamás se le desea a nadie.

    Reply

    • Diana Baby Mink
      mar 07, 2016 @ 22:27:17

      ¡Hola Andrea! :) Tienes toda la razón, y qué admirables son las mamis que después de una pérdida tan grande, han sido capaces de seguir adelante. Gracias por tus palabras, ¡un abrazo! <3

      Reply

Comentar

*

  • mama blog_7_b
    Una luz más bella que el sol (Segunda Parte)
    Publicado el: 09 09UTC marzo 09UTC 2016, Por: BabyMink, No hay comentarios.

    “Un bebé arco iris es el entendimiento de que la belleza de un arco iris no niega la ferocidad de la tormenta” En honor a Hellen y sus dos lindas hermanas.   ¡Hola mamás! Les presento la segunda parte de la historia de Jacqueline y cómo vio brillar de nuevo la luz con la salida […]

    Seguir leyendo